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lunes, 2 de diciembre de 2013

Las coplas alegres de mi ciudad


Noviembre se va. Deja una estela, un caminito de pequeños hitos que seguro más adelante nos volvamos para cosechar. Que por más inesperada que seas, alguien te espere, que la mística se multiplique por tres y que los días se fundan en noches que amanecen y en tu cama algo dorado descanse. Pensabas en mudanzas, en lugares que se expanden, en otros que se exilian, y algunos nuevos que llegan. De Tte. Benjamín a Pringles, porque Almagro también siempre estuvo cerca. Pero puede pasar que sea una noche de jueves hermosa y esas bandas que te gustan compartan una fecha en el Matienzo.

Entonces, Los Animales Superforros arrancan con el warm-up. Algunas canciones de “Coplas”, otras nuevas, a editarse en su próximo disco, prometen. Las voces están enfrentadas entre sí, se desafían con miradas regalando sus perfiles al público, que de a poco quiebra la quietud. Charango, flauta, sampler. Música que suena a psicodelia del altiplano, provocando que la sensorialidad se despierte como un animal en cautiverio. Melodías que invitan a cerrar los ojos, que dan ganas de soltar el cuerpo y ver qué pasa si… Algún bailarín se adueña de ese espacio privativo que marca la distancia con el escenario y el movimiento se vuelve contagioso. Antes de tocar la que siempre espero, el show termina. Misión cumplida: subió la temperatura en el lugar, los animales están liberados, estos superforros son energía en estado puro.

Hay tantos recovecos todavía por recorrer. Están los pasillos para acá, para arriba, y para allá; las escaleras todavía vírgenes de pintadas; la terraza, gloria de aire limpio y estrellas; y la simpatía atrás de la barra. Distracciones que atentan, dejo pasar a Hipnótica sin querer. Pero llego a la primera fila para Francisca y los Exploradores. En plan trío y enchufados. Una faceta casi opuesta a la que vi por última vez. Diferente, pero con la misma intensidad y potencia. Un sonido más rockero para “Chica de la Playa”, “De su sal” y la canción con la que los conocí “Contraindicaciones del pensamiento”. Los sentidos siguen encendidos, recibiendo el brío de la música de Francisca, donde cada canción es un pequeño viaje a ese universo que explora la inocencia como un arrebato de serenidad atemporal. Cada tema un mundo que describe y abre puertas. Yo me dejo guiar por el sonido y es como si la electricidad me recorriera las venas. De nuevo, esa sensación de que termina demasiado pronto. Seguro sea porque lo bueno si breve. Francisca me sorprende, de nuevo para bien. Se va una fecha de esas lindas, de ritmos en fusión y psicodelia.

miércoles, 26 de junio de 2013

Psicodelia andina en el Recoleta – Los Animales Superforros en Ciudad Emergente


Desde mi bunker, saludo al sol. Le digo “hasta luego” en un idioma hecho de señas y susurros, y me encierro en ese galpón que es la sala Villa Villa del Centro Cultural Recoleta a esperar que Los Animales Superforros arranquen su show en el marco de la 6° edición del festival Ciudad Emergente.

Ya adentro y a oscuras por completo, son las 17:15hs y Los Superforros están enchufándose. “Bienvenidos a nuestra prueba de sonido”, bromean en serio. Tímidos, los miramos desde la negrura del fondo. Nos invitan a dar un paso al frente y hacemos caso. “Nos vamos a maquillar y volvemos”, prometen y cumplen, y en el horario estipulado según la grilla se identifican y arrancan “Somos Los Animales Superforros, gracias por venir a todos, así suena nuestra primera canción”.

El primer tema resume su espíritu, esa mezcla que resulta en una psicodelia andina, sonido autóctono reversionado. Samplers, sintetizadores, charango, flauta. Todos esos revolviéndose a fuego lento en una olla musical que entrega como producto final una canción hecha de fusión, “Tierra Mojada”. Tema que cierra su EP “Coplas”, único registro que llevan editado hasta el momento.

Van a ir sonando “Superfurrie”, “Copla del Pensamiento”, “Señor de la Montaña” y, para alegría de los fanáticos de estos especímenes multifacéticos, los chicos presentan algunos temas nuevos, que van alineados con la estética musical de los que trae su EP. Anécdota y versión bonita de una canción en alusión a María de la Rosa Mística.

Giro, porque extraño el fondo. La sala está llena, los dientes blancos relucen en las sonrisas de los que se acercaron a ver. Juan y Ezequiel cantan de perfil al público, enfrentando sus miradas. Eso es también parte y resultado de la magia que en vivo suscitan. A puro contraste, charango-teclado, poncho-gorrita, eléctrica-criolla, los superforros van intercambiando posiciones y construyendo el clima.


Me despido de la hora rosa acá adentro, con todos los colores que LASF traen desde el altiplano y todos los sonidos que amalgaman entre sus acordes. Hubiera sido provechosa la terraza, ahí donde el sol se clava de lleno en los ojos, calienta la sangre que a veces se derrama sobre canciones que suenan como la tierra que pisan los músicos que cantan, las bandas que agitan, los pogos que claman.   

domingo, 26 de mayo de 2013

Un lujo de ciclo - Indie Folks Live, parte 2


Patio, parrilla, escalera, terraza, el paraíso celestial debe contar con las mismas comodidades. Ojalá el techo se parezca al de una cancha de Fútbol 5 allá también. Los espacios y su distribución se llevan mi sorpresa más grata. Me siento a gusto en El Círculo, me gusta que te den un ticket celeste para retirar tu cerveza helada o ese trío de empanadas veggie super sabrosas. Me hace bien esa sensación de familiaridad que se respira.

Es el turno de Los Hermanos McKenzie, arrancan con “Baile Fantasmal” y con Cecilia comiéndose el escenario. Yo me dejo deglutir gustosa por esta familia que hace de la música un rito sagrado. Para cuando los infinitos vasos de cerveza hacen toc-toc en la puerta de mi cabeza, la música Mc Kenzie está construyendo el sonido propicio para que todas las ensoñaciones se liberen y floten desde el telón hasta acá.

Pablo Malaurie se sube al escenario con una eléctrica, y es como si la caja de pandora explotara en la Indie Folks Live! Su voz-aplanadora, la fuerza de sus canciones a pura psicodelia y esas líneas de  “Seymur Cassell” que son mi himno: creo que no existe lo que hay, si no fuera lo que ha sido. Extraño la siempre brillante e impecable compañía de Nacho García, pero Pablo se la banca, y alcanza el tamaño de un monstruo para la altura de “Motel Shangai” y nos devora en “El beat de la cuestión”.

En el Lupe Undiverso Infimito, donde todo está hecho a su gusto, Los Animales Superforros cierran la noche. Vaya sorpresa cuando en el Ciclo también son ellos el broche de oro final. “Señor de la Montaña”, para ir entrando en su propuesta musical de pura alquimia. El sonido es limpio y fuerte, fuerte porque los decibeles son altos pero también porque tiene la fuerza de un huracán. Nos sacude, nos hunde hasta las raíces y nos expulsa de nuevo a la superficie, donde estamos corriendo en un lugar que está lleno de gente y animales.

Por fin se asoma la luna, y yo me voy a casa silbando bajito. Nada podría depararme un augurio mejor que el de este puñado de postales de mis bandas favoritas.  

sábado, 11 de mayo de 2013

3x1 en el Caldas



Los Animales Superforros son esos que tocan canciones que te transportan a undiversos infimitos, los tenés¿?

Nacho Czornogas es el rey de los vientos, hace magia en un montón de lados. En Les Mentettes, con El Tronador, con Marina, con Los Hnos Mc Kenzie y me cansé de enumerar…

Warning with the snake es la que estaría descubriendo, qué gusto me da sentirme una conquistadora de nuevas tierras sonoras!


3x1, la promo infalible

Salón Caldas 21.30hs 

martes, 26 de marzo de 2013

Dentro mío hay un paisaje escondido - Jardín Botánico



Cuando me acusan de vivir en un termo, muchas veces me sucede no encontrar ni la cantidad ni la calidad necesarias dentro de mi escueta lista de argumentos para refutar tan nefasta acusación. Me gustan las transformaciones, la idílica posibilidad de modificar el status quo en cualquier otra cosa, sorpresiva e inestablemente. Me tienta la metamorfosis, el vértigo de lo nuevo. La primera señal vino del cielo, cuando pese a todos los pronósticos, el agua se hizo luz y del cielo brotaron rayos de sol que secaron la tierra mojada en menos de lo que canta un gallo.

Con tan poco soy feliz, ir por la vereda del sol con 3 sanguchitos de miga para almorzar en el Jardín Botánico el primer lunes de otoño. Un banco de plaza color verde inglés me recibe amistoso. No me decido, pero da igual, busco en la carpeta de discos el de Los Animales Superforros, play + repeat, y no puedo del asombro.  

Las paredes del termo se están derritiendo y en el instante previo percibo lo que inevitablemente va a venir, cierro los ojos y ahí entonces el estallido abrumador, el termo desintegrado en miles de pedazos, convertido en  burbuja, transformado, una cápsula transparente. Metamorfosis del lugar donde habito, de la casa y mis paredes.  Pero los tímpanos al mango de música, y ver la gente pasar, pero no sus voces. Como marionetas dirigidas por un titiritero invisible. Y los siento a ellos, y también a mí, personajes de un cuento de ficción en el jardín. Por eso será que me gusta tanto Thays, porque en sus jardines germina mi mejor yo.