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lunes, 4 de febrero de 2013

Fiesta Rocktails en Niceto - El Hipnotizador Romántico


Recreo. Trato de respirar y siento mi corazón hinchado: Ay! Cómo te quiero, mi siempre bien amado Niceto. Mi Niceto freaky, mi primer amor, mi jungla humana donde respirar el valor de la singularidad. Me gustaría recordar nuestra primera vez, pero este calor no me deja pensar!
Ya lo sé, se hizo demasiado tarde y nuestras fuerzas están diezmadas por completo. Pero vinimos acá por una razón que está subiendo al escenario, y estos 8 músicos de raza llegan para dar lo mejor de sí, aún en condiciones paupérrimas.
El Hipnotizador Romántico transpira la camiseta, en sentido literal y figurado. Los vientos de Nacho Czornogas y Lux Raptor nos devuelven un poco el aire que nos quita ese amor florido que emana de las canciones en las que El Gitano y su troupe de simil trovadores nos sumergen. Sus ritmos tropicales muy bien logrados son una explosión de amor, y los poquísimos que quedamos aún de pie lo recibimos con el corazón abierto y los pies en movimiento.
El paseo por su repertorio es un viaje exquisito, lleno de sonidos acústicos que luchan por escucharse bien aún un día como hoy, en un lugar como este. Maxi García avisa: "El Hipnotizador se vuelve más rockero, experimentemos con eso", y yo caigo rendida al pie del escenario con esta versión rocky de Sólo Alimentas Mis Fieras, que  suena con toda la fuerza del mundo.
Agradecen y se despiden, y con esa despedida mi noche llega a su fin. Cruzo la puerta y mi temperatura se regula, camino las cuadras que me quedan mientras mi voz repite los últimos estribillos y entonces pienso que una linda canción puede desintegrar la tristeza del cosmos.  

domingo, 3 de febrero de 2013

Fiesta Rocktails en Niceto - La Ola Que Quería Ser Chau



Vaya si el cuerpo humano será una máquina perfecta, que cuando percibe que el termómetro marca por encima de los 35°C cada poro hace lo suyo y los cuerpos son de agua. Claro que si no huyo en este preciso instante, antes de derretirme por completo, es porque ser de agua es para mí una fascinación irresistible.

El corte de luz demoró la presentación de las bandas convocantes, el calor torna el humor más espeso y menos tolerante, y hay que ser un guerrero de lo más aguerrido para no abandonar la arena una noche como esta.
Así y todo, los cuerpos tienen ganas de vibrar, de estallar, de bailar unos minutos hasta que el calor los haga frenarse en seco, como pasa con esos felinos deliciosos a la hora de la caza. Durante el lapso fugaz que dura la cacería, el organismo alcanza temperaturas extraordinarias y tiene que detenerse, para no morir.
Así estamos los poquitos que somos en el Lado B, y bajo esta densidad agobiante arranca La Ola Que Quería Ser Chau con su hit Canción Robada. Y después de eso, una seguidilla de cancioncitas que les permiten desplegar al máximo su espíritu joven y extremo.
Son atolondrados, son desmesurados, pura pubertad y cosmopolitismo. Son descuidados, porque saben que tienen la vida por delante y porque les gusta entretener así, impreciso pero intenso. De lo más adolescentes, manguean birra, confunden sus instrumentos y agitan las cabezas.
Si tuviera que imaginarme una banda de secundario, el resultado de esa visualización sería La Ola Que Quería Ser Chau. Su canto invita: Que vengan los que quieran, que vengan todos los que quieran! Y en esa frescura logran hacer del escenario su espacio para la aventura y el riesgo. Hurra para los jóvenes y eternos!