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lunes, 9 de septiembre de 2013

Escaleras al cielo


Hay edenes que están a tres cuadras de tu oficina, y vos ni idea. Pequeños paraísos en cuyas vidrieras brilla Resistencia, biblia de la cultura punk rock, y entre sus pasillos hay cajas con libros que liberarían tu corazón y tu cabeza por algunos morlacos nomás. Oasis en forma de librería que te dan una tregua de toda la mierda de todos los días. Un entrepiso donde la Palermo está helada, y te deja borracha de tanta felicidad y tanto arte sucediendo en vivo, para que te des cuenta que vos también estás vivo, el milagro eterno del juego de palabras.

Hay jardines de papel y tinta negra donde germina la causa independiente y duermen las portadas más lindas de todos esos textos que te redimen de tus días grises, de tus quejas absurdas por ser de los caen en la pose forzada, sin querer pero sin evitarlo. Palacios en San Telmo donde la inspiración te asalta, y escribís sin querer un poema cursi, pero seguro es culpa de esa versión de Mandolín que hace Leandro cuando tus ojos brillan y vos no sabés distinguir si es ebriedad o liberación.

Olimpos donde los jueves a la noche una escalera te lleva a los cielos, y en ese cielo hay anarquía y todos son dioses y recitan poesía hasta que la cabeza te estalla y Pat Morita toca unas canciones con su guitarra de pasto y alguien desde la actuación pretende enseñar un poco en serio, un poco en broma del amor y otros demonios. Hay una causa, a la que adherís completamente, PACHA FUERA DEL PACHA. Que lo liberen, que la libertad de expresión sea bandera, ahora y siempre. 

viernes, 10 de mayo de 2013

Lupe.paso por el Pacha




La vida no me cambió,
tengo la billetera vacía, el frío en las medias, los cordones desatados.
La vida no me cambió,
es lunes y estoy en una oficina, sentada atrás de una computadora tipeando a toda velocidad. Tengo un jefe, o dos.
La vida no me cambió,
tengo dudas, miedos y amores no correspondidos.
La vida no me cambió,
me falta el tiempo, me sobra el tiempo, me ahoga el reloj.
La vida no me cambió,
me falta la inspiración, me sobra la inocencia, me quedo sin batería.
La vida no me cambió,
odio mi foto digital, pienso en mi cartera cuando no la tengo cerca, y te odio por todo lo que no fuimos.
La vida no me cambió,
pero cientos de puertas de Alicia se abrieron a mis pies.